El aprendizaje de idiomas en esta etapa se orienta al desarrollo de actitudes positivas hacia la propia lengua y la de los demás, despertando sensibilidad y curiosidad por conocer otras lenguas. Es en esta edad cuando se pretende potenciar de manera significativa una actitud innovadora en la docencia y en el proceso de aprendizaje. En la introducción de una lengua extranjera se valora la curiosidad y el acercamiento progresivo en contextos de comunicación conocidos, fundamentalmente en las rutinas habituales de aula y la búsqueda de nuevos momentos y entornos que trasciendan el aula y planifiquen el proceso comunicativo en contextos que despierten el interés de los niños, haciendo del uso de la lengua un proceso cotidiano e integrador de áreas en multiplicidad de situaciones.

El objetivo general planteado es la mejora de la competencia comunicativa en la edad temprana a través de la inmersión lingüística y la interacción con el idioma. Se pretende favorecer las relaciones sociales entre cada niño y personas de otras culturas y extender las posibilidades de desarrollar su ámbito afectivo, independencia y autonomía personal a través de la experimentación diaria, desarrollando el currículo mediante la actividad y el juego, fomentando el compromiso de los centros y la cooperación de toda la comunidad educativa.

Para fortalecer el aprendizaje de la lengua inglesa desde estas primeras etapas de la enseñanza surgió el Plan de Inmersión Lingüística en Lengua Inglesa en Educación Infantil (PIL). La aplicación de las medidas previstas en este plan permite el acceso al inglés en las aulas desde los primeros años, junto con una formación adecuada del profesorado y la implicación y cooperación de las familias.

Normativa de aplicación

Red de centros bilingües: Centros PIL