Lombó se dirige por videoconferencia a maestros y profesores coincidiendo con la celebración de los claustros de inicio de curso

 

 

La consejera de Educación, Marina Lombó, ha reconocido hoy que el curso escolar será “difícil” y constituye un “desafío de organización sin precedentes”, al tiempo que ha destacado y agradecido el “compromiso y la implicación” de los docentes cántabros, que ya hicieron un gran esfuerzo para finalizar el curso pasado en unas circunstancias “absolutamente excepcionales”.

La titular de Educación se ha dirigido hoy a los docentes, a través de una videoconferencia, celebrada coincidiendo con la incorporación de la totalidad del cuerpo a las aulas cántabras y la celebración de los claustros de inicio de cruso

Acompañada de los directores generales de la Consejería, Lombó ha comenzado agradeciendo el esfuerzo de los docentes durante al último trimestre del año que, junto al de alumnado y familias, permitió “salvar una situación y un curso muy complicado”. Además del propio proceso de aprendizaje del alumnado, la titular d Educación les ha agradecido el “acompañamiento” que, ha dicho, en aquellas circunstancias fue incluso “igual o más importante”.

Sobre la organización de este curso, ha asegurado que toda la comunidad educativa lleva trabajando “meses, y ha recordado que se ha tratado de alcanzar algunos marcos generales, actuaciones consensuadas que dieran una cierta homogeneidad a las actuaciones en toda España.

“No ha sido fácil hasta ahora y no lo será tampoco a medio plazo”, ha reconocido la consejera al respecto.

Proceso de elaboración y difusión de las instrucciones

Así, ha relatado el proceso que se ha seguido su departamento desde las primeras orientaciones enviadas a los centros educativos, el 2 de junio, a las que siguió, el 22 de ese mismo mes, el protocolo elaborado conjuntamente por los ministerios de Educación y Sanidad, que “dibujaba ya un escenario más claro para la vuelta a las aulas”.

Además, ha asegurado que ese documento, sirvió de base para la elaboración de la primera versión del protocolo de vuelta a las aulas, que se presentó y envió a la comunidad educativa el 20 de julio. Tras “mejorar” el texto con las aportaciones recibidas, el 7 de agosto se publicó en el Boletín Oficial el ‘Protocolo de Vuelta a las Aulas’, que concretaba las medidas para la elaboración de los planes de contingencia en los que han trabajado los centros durante los últimos meses.

De la reunión celebrada la pasada semana junto a los ministerios de Educación y Sanidad resultaron dos documentos, que han motivado la actualizado de este protocolo. Uno de esos documentos, la guía para la gestión de los casos que puedan darse a los centros, es, ha dicho, un punto de partida “homogéneo y muy necesario” para articular la respuesta en cada Comunidad Autónoma.

En su intervención, Lombó ha reconocido que “hay que ser realistas”. “Va a haber positivos en las aulas, como los hay en todos los ámbitos de nuestra sociedad”, ha dicho. Con esa realidad en mente, ha proseguido, lo importante es gestionar una respuesta ágil y adecuada, en colaboración con Salud Pública, que evite la transmisión en el entorno escolar y minimice el cierre de aulas.

Pero ha defendido la necesidad de una educación presencial siempre que las autoridades sanitarias lo permitan. “Nada, absolutamente nada, puede sustituir el aprendizaje que alumnos y alumnas obtienen de vosotros en el aula y en convivencia con sus compañeros”, ha finalizado.