El consejero de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Serna, y el delegado territorial de la ONCE, Pedro Ortiz, han firmado esta mañana un convenio de colaboración de duración indefinida para la atención a los alumnos con discapacidad visual. Según el responsable de la ONCE, en Cantabria atienden a 54 alumnos ciegos de todos los niveles educativos, desde la atención temprana e infantil hasta la Universidad. A la firma del convenio ha asistido también José Luis Blanco, director general de Ordenación e Innovación Educativa.

Un Equipo Específico formado por cuatro maestras

El acuerdo prevé la creación de un Equipo Específico de carácter educativo, formado por tres maestras de la ONCE y una de la Consejería de Educación, que se encargará de cada plan individualizado de atención a estos alumnos según sus características y etapa educativa. 

El director general de Ordenación e Innovación Educativa, José Luis Blanco, valora “la aportación tecnológica y especializada de la ONCE”, que el delegado territorial de la ONCE, Pedro Ortiz, resume en “adaptación del puesto de estudio de los alumnos que lo necesiten, la transferencia de libros al sistema Braille, las ampliaciones para aquellos alumnos con resto de visión o la dotación de ordenadores y nuevas tecnologías”. 

Según explica Pedro Ortiz, “además del Equipo Específico, funciona en la ONCE un Equipo de Atención Básica, que participa en el convenio en función de las necesidades puntuales de cada alumno. Este equipo está formado por psicólogos, trabajadores sociales, técnicos en ciclotecnología (tecnología adaptada para ciegos), animador sociocultural, técnicos de rehabilitación básica, óptico, oftalmólogo y un especialista en núcleos periféricos encargado de las transcripciones a Braille y de la biblioteca adaptada”.

Cláusulas del convenio

El acuerdo establece que la ONCE dote de material específico a estos alumnos escolarizados en régimen de integración en los centros educativos de Cantabria, de forma que adaptarán el puesto de estudio y realizarán la transcripción de los libros de texto y demás materiales curriculares al sistema Braille. Garantizar la formación especializada de estos profesionales, realizar actividades formativas para las familias del alumnado ciego o amblíope, y organizar cursos para los alumnos en vacaciones, son otros tantos compromisos asumidos por la ONCE.

Por su parte, la Consejería de Educación incluirá dentro del Plan Regional de Formación del Profesorado actividades formativas asociadas a la ceguera y deficiencia visual grave. Además, designará una maestra que trabajará en coordinación con el Equipo Específico de la ONCE.

Integración

Hay acuerdo en lograr el sistema más normalizado e integrador para estos alumnos en las aulas ordinarias. “La filosofía de la Consejería de Educación y del Gobierno de España es la inclusión, afirma Blanco, desde la perspectiva de que no hay alumnos discapacitados sino situaciones de discapacidad o discapacitantes que hay que corregir para que esas personas se integren con todas las demás”. “Nadie es imprescindible y todos somos necesarios”, concluye el responsable de la ONCE, tras matizar que “la razón de ser de la ONCE es la integración”.