Alumnos de 11 países europeos participan en este proyecto Grundtvig en torno a las diferentes tradiciones culturales, coordinado por primera vez por un centro español

La alcaldesa de Santoña, Milagros Rozadilla, el director general de Formación Profesional y Educación Permanente, Enrique Haya, y el director del Centro de Educación para Personas Adultas de Santoña (CEPA), Carlos Salazar, han recibido a los 15 alumnos que participarán en el Proyecto Europeo Grundtvig, `Finding a Voice'. En el acto institucional, que tuvo lugar en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial, también estuvo presente la representante del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos (OAPEE), Teresa Pedraz, así como los coordinadores del proyecto, Isadora Norman y Ricardo Cuadrado.

Este seminario tiene un valor especial, ya que el Centro de Educación para Personas Adultas de Santoña (CEPA) es el primero en España que va a coordinar y organizar un Proyecto Europeo Grundtvig, en el que participan alumnos de Bulgaria, Finlandia, Grecia, Letonia, Hungría, Eslovenia, Turquía, Chipre, Polonia e Italia.

Tal y como destacó Enrique Haya, el objetivo de este programa formativo, no es otro que el de explorar las tradiciones culturales de los diferentes países de los participantes, lo que supone "un buen ejemplo de hacia dónde debe dirigirse nuestra sociedad en la búsqueda del avance del conocimiento, la apertura hacia otras culturas y los valores compartidos".

"Un viejo sueño"

El director de la Escuela de Adultos de Santoña, Carlos Salazar, subrayó que "es para nosotros un honor como europeos abriros los brazos de nuestra nación, nuestra ciudad y nuestra escuela", para añadir a continuación que a pesar de pertenecer a diferentes naciones y expresarse en diferentes lenguas, "tenemos en común compartir una misma civilización, que materializa un viejo sueño de unión y concordia: la Unión Europea".

El seminario se desarrollará en cinco intensas jornadas y consiste en un estudio antropológico de historia oral que explorará las tradiciones culturales de los diferentes países de los participantes, creando después una suma argumental original y coherente que será dramatizada mediante instrumentos de representación.

Con este proyecto, el CEPA cerrará un año intenso de trabajo que se ha saldado positivamente con 500 alumnos matriculados y más de 1000 matrículas, como manifestación de la relevancia que están tomando los Centros de Adultos en las localidades donde se asientan, no sólo porque son la institución de aprendizaje permanente más próxima al ciudadano, sino también porque su flexibilidad organizativa y la capacidad creativa de sus docentes les permite adaptarse, en la medida de sus posibilidades, a las necesidades formativas y culturales del entorno.