El documental, en el que ha participado la Consejería de Educación, junto a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, la Universidad de Cantabria y el Banco Santander, recorre la peripecia vital del pintor santanderino Luis Quintanilla Issasi

Imagen del pintor santanderino Luis Quintanilla Issasi y un momento del rodaje del documental

Recorriendo la vida y la obra de Quintanilla, con su gran cantidad de experiencias y su presencia en momentos singulares de nuestra historia reciente, el documental, dirigido por el profesor del IES La Marina de Bezana, Iñaki Pinedo, aborda la enorme pérdida que supuso para la cultura de nuestro país el éxodo de lo más significado de nuestros intelectuales, como fatal consecuencia de la Guerra Civil.

La cinta cierra la “Trilogía de la memoria” emprendida por Iñaki Pinedo y Daniel Álvarez y  precedida por los documentales, “El hombre que murió dos veces” (2003) que narra la creación y evolución de la primera guerrilla antifranquista de la posguerra española a través del mítico maquis Manuel Girón Bazán y “La escuela fusilada” (2006) que narra la depuración que sufrieron los docentes españoles durante y después de la Guerra Civil.

La sesión de la mañana programada para las 12h estuvo dedicada a los alumnos de Bachillerato y FP de Torrelavega y alrededores, como ya se ha hecho con los otros trabajos de la Trilogía, con la intención de fomentar el debate entre los más jóvenes sobre nuestra historia reciente. La sesión de la tarde  celebrada a las 19,30h, al igual que la de la mañana, contó con la presencia del director de la película, que al final de la proyección mantuvo un coloquio con el público.



Luis Quintanilla representa muy bien la figura de los artistas comprometidos con el progreso, la libertad y la democracia de principios del siglo XX. Estuvo en todo, con la republica, fue socialista, militar, espía, escritor, ilustrador…. Es un personaje ideal para una película ya que nunca aburre, divertido, vividor, bohemio, boxeador y un gran artista. Se pasó 40 años en el exilio, 20 en New York y 20 en París. Dos exilios. Vuelve en 1976 y muere en 1978.

En Estados Unidos frecuentó a los grandes escritores de la época como John Steinbeck, Ernest  Hemingway,  John Dos Passos o Arthur Miller. Trabajó  como escenógrafo en grandes producciones de Hollywood donde trabó una íntima amistad con directores como John Ford, al que llamaba Juanito,  Frank Capra, Ernst Lubitsch y actores como Gary Cooper al que pintó en varias ocasiones. Un hombre con mucha retranca, con un sentido del humor muy ácido y muy irónico, acostumbrado a realizar caricaturas de los grandes del cine durante los rodajes, una caricatura suya de Marlene Dietrich acabó bruscamente con la fuerte amistad que los unía.

El simbolismo que encierra la gestación y la peripecia vivida por las pinturas al fresco (Los Frescos, “Ama la paz, odia la guerra”. Actualmente expuestos en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria) que Luis Quintanilla elaboró por encargo del Gobierno de la República para el Pabellón de España en la Exposición Universal de Nueva York de 1939, y que estuvieron desaparecidos desde 1940 hasta 1990, las sitúa como eje narrativo fundamental de la historia que desarrolla este trabajo.

Los frescos de Quintanilla fueron un encargo similar al que el Gobierno de la República hizo a Pablo Picasso, amigo de Quintanilla,  para la Exposición Universal de 1937 en París y que dio como resultado el “Guernica”. Sin embargo la obra de Quintanilla muy valorada en su momento es casi desconocida.  El título del documental,  no solo es un reconocimiento a la figura y a la obra de Luis  Quintanilla, también reivindica la memoria de los artistas del exilio, ignorada en gran medida hoy en día y cuyo conocimiento constituye “una asignatura pendiente” de nuestra democracia.

El rodaje se ha desarrollado entre España, Francia, Alemania y Estados Unidos y ha supuesto cerca de dos años de trabajo. Santiago Carrillo, Alfonso Guerra, Almudena Grandes, Gabriel Jackson,…… son algunos de los más de 20 testimonios  con los que cuenta el documental  “Los Otros Guernicas”, pero la gran estrella de los colaboradores es, sin duda, Woody Allen.

Woody Allen fue en Nueva York un habitual del The Bleecker Street Cinema, la sala de cine en la que permanecieron olvidados  durante cuatro décadas los frescos de Luis Quintanilla, el protagonista del documental. “Allen recrea en su testimonio, el ambiente de aquel cine y aquella calle del Village de Nueva York, un ‘rincón’ de gran tradición en el mundo de la cultura y también recuerda aquellos cinco frescos ‘aparcados’ en una esquina de este cine”. Woody Allen no era solamente un habitual de esta sala de cine, también aparece en algunas de sus películas, como en un par de secuencias de ‘Delitos y faltas’.

Dos exilios y dos desapariciones de sus frescos, ya que volvieron a desaparecer a finales de 1990 y no volvieron a ser localizados hasta 2004, momento en el que comienza un trabajo de recuperación que finalmente los ha traído hasta Santander de la mano de la Universidad de Cantabria y el Banco Santander.

“Los Otros Guernicas”  se presentó  en lo que fue su pre-estreno en el pasado Festival de Cine Español de Toulouse, CINESPAÑA 2010, con una muy buena acogida por parte del público y de la crítica. El Festival de Toulouse ya ha reconocido  el trabajo de Iñaki Pinedo Y Daniel Álvarez  con la proyección en anteriores ediciones de los otros dos documentales que conforman  la “Trilogía de la Memoria”.