La consejera de Educación ha hecho público el fallo del certamen y ha presentado su segunda edición

La consejera de Educación junto al ganador del I Premio de Investigación sobre el Patrimonio Histórico Escolar de Cantabria

La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, ha hecho público esta mañana el fallo del I Premio de Investigación sobre el Patrimonio Histórico Escolar de Cantabria, que ha versado sobre "La maestra rural en Cantabria". El ganador ha sido Ángel Llano, profesor del instituto ‘Astillero', que ha realizado un trabajo titulado ‘Las maestras de nuestros pueblos', retribuido con 3.000 euros y próximamente publicado por la Consejería de Educación. El falló se adoptó por unanimidad del jurado.

Mención especial ha obtenido Manuel de la Fuente Merás, profesor del instituto ‘Estelas de Cantabria', de Los Corrales de Buelna, que ha realizado una investigación sobre la ‘Maestra rural y cambio social", que también será editada. En el acto de presentación han estado presentes ambos autores, además del director general de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz. Los trabajos formarán parte, como ha recordado la consejera de Educación, del Centro de Recursos, Interpretación y Estudios de la Escuela, con sede en Polanco.

Reconocimiento a su labor

Díaz Tezanos ha resumido así el objetivo del certamen: "Queremos contribuir al reconocimiento del papel de las maestras de los pueblos en el desarrollo de la sociedad de Cantabria; rendir un tributo de admiración al trabajo por ellas realizado, a su abnegación, entusiasmo y profesionalidad, incluso en aquellos casos en los que tuvieron que vivir y ejercer la docencia en condiciones penosas, muy diferente de las actuales".

Al I Premio de Investigación sobre el Patrimonio Histórico Escolar de Cantabria se han presentado cinco trabajo, cuatro de ellos a título individual y el restante avalado por una asociación cultural de Cabuérniga. La consejera de Educación ha destacado las características comunes a todos ellos, que abordan las vivencias personales de las maestras rurales y su evolución histórica, con análisis concretos de zonas como Peñarrubia, Lamasón o Reocín.

Un jurado compuesto por representantes de la Administración educativa, Universidad de Cantabria y Consejo Escolar de Cantabria, ha valorado "el rigor de la investigación, la originalidad del planteamiento, la utilización de diversas fuentes y materiales, la amplitud y profundidad de los aspectos contemplados, la calidad de la exposición y la coherencia de las conclusiones".

"Elemento dinamizador de la vida de los pueblos"

Díaz Tezanos ha resaltado que las dos obras, la ganadora y la que ha obtenido la mención, reconocen "el importantísimo papel desempeñado por la escuela rural como elemento dinamizador cultural de la vida de los pueblos. Su aportación al conocimiento y al progreso de los mismos, ha añadido, fue descartando progresivamente el rol asignado por el Antiguo Régimen a la escuela, como lugar de formación exclusivo de la burguesía urbana".

El ganador, Ángel Llano, ha dicho que su trabajo "realiza un breve recorrido por la historia de la maestra rural, desde sus orígenes a finales del siglo XVIII hasta la actualidad". Para ello se ha servido de fuentes de numerosos archivos y bibliotecas, aportando cuestiones relativas a su formación y a los métodos de enseñanza, pero también a las condiciones de vida en los pueblos, sus salarios y condiciones laborales. Ha destacado su importancia en el proceso de alfabetización de la sociedad cántabra en los siglos XIX y XX, evolucionando del aislamiento hacia los distintos tipos de maestra rural que se dan en la actualidad.

Ángel Llano se desplazó a comprobar cómo realizar hoy su tarea docente en las escuelas de Luena, Puente Pumar, Puentenansa, Soba o Lantueno, con el fin de completar la última parte de su obra. El futuro libro recoge la relación de maestras rurales de Cantabria hasta mediados de los años 60, "porque ellas son las protagonistas".

Mención especial

Por su parte, Manuel de la Fuente ha manifestado que en ‘Maestra rural y cambio social', la obra reconocida con mención especial, hay tres partes diferenciadas. En la primera se hace un recorrido histórico desde las primeras escuelas rurales hasta hoy, con anécdotas como que "en el siglo XIX Cantabria tenía una de las mejores ratios de alumnos por profesor, exactamente 86 alumnos por profesor". Una segunda parte recoge los estudios y formación de las maestras, cuando la profesión del magisterio era la única salida laboral socialmente admitida. Su autor ha aludido también al diferente papel que el franquismo adjudicó a la mujer, dedicada "a sus labores", y al hombre, destinado a la acción política. El tercer apartado de la obra incluye testimonios personales, en un sentido homenaje a las maestras, que en ocasiones jugaban el papel de "segunda madre"; responsables también de una acción culturizadora que favoreció el regreso de la democracia.

Nueva convocatoria

La Consejera de Educación ha presentado también el II Premio de Investigación sobre el Patrimonio Histórico Escolar de Cantabria, que en esta ocasión girará en torno al cambio sobrevenido en las escuelas rurales, desde las escuelas unitarias a las concentraciones escolares y los colegios rurales agrupados. La nueva convocatoria contempla dos primeros premios, de 3.000 y 1.000 euros respectivamente. El plazo de presentación de los trabajos finalizará el 30 de mayo.