Xavier Besalú. Doctorado en la Universidad de Girona, es profesor titular de Didáctica y Organización Escolar. Además es coordinador de los estudios de Pedagogía de dicha Universidad.

Xavier Besalú. Doctorado en la Universidad de Girona durante su conferencia en el congreso, acompañado de Mercedes Cruz Terán, jefa de la unidad técnica de Orientación y Atención a la Diversidad

Xavier Besalú. Doctorado en la Universidad de Girona, es profesor titular de Didáctica y Organización Escolar. Además es coordinador de los estudios de Pedagogía de dicha Universidad.

PONENCIA: “LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL COMO OPORTUNIDAD DE MEJORA”

Desde que en 2003 se pusiese en marcha en Plan de Interculturalidad se ha adquirido la suficiente experiencia como para afirmar que no son necesarios todos los recursos para poder hacer una “mejor escuela”.

Para hacer esto posible, afirmó “hay que apostar por la competencias” y ofrecer al profesorado “ventajas” para conseguir una escuela “eficaz y justa”.

Para Besalú hay conocimientos “imprescindibles” que todos debemos adquirir. El autor de “La escuela y la interculturalidad” abogó por “ reconocer” desde la escuela los conocimientos adquiridos fuera de la misma (familia, amigos…) ya que las competencias integran conocimientos adquiridos en la escuela y “en paralelo” a la misma.

El profesor destacó que la diversidad cultural la aporta el alumnado con “experiencias reales”. En este sentido, explicó que para tener un mayor éxito educativo con alumnado extranjero es necesario “dar cancha” a todos los alumnos para que se expresen, y lograr así una “mayor participación”.

Para Besalú es necesario reconocer que nuestra sociedad “es racista” porque la cultura académica y social lo es también, dado que, manifestó “ignora todo lo que no es occidental”.

Los profesores, continuó, “somos transmisores de esta deshumanización”. Por este motivo, recalcó “el claustro debe hacer una revisión de lo que ha percibido y poner en común las distintas ópticas que impregnan su actuación profesional”.

En este sentido, quiso hacer hincapié en el “falso mito” de que la diversidad “la han traído los extranjeros”, ya que para el profesor la diversidad “ya estaba ahí”. Así denominó diversidad cultural como “todas las prácticas habituales del individuo”, algo que según dijo, “tiene más que ver con la lengua o la religión que con el color de la piel”.

Hasta ahora, comentó “ la escuela no tenía en cuenta esta diversidad cultural”, por eso, ahora”, añadió “esta diversidad debe ser reconocida y atendida”.

Está demostrado, insistió que los mejores sistemas educativos son los que unen eficacia y justicia, por eso es importante, concluyó trabajar en este sentido y “compartir responsabilidades”.