“En Bolivia el 47% de la población escucha la radio, frente al 40% que ve la televisión”. Esto da idea de la importancia de la difusión de los contenidos que Fe y Alegría (ONG radicada en Latinoamérica que es un trasunto de Entreculturas) explica en el centro estos días.

Kostka radio Fe y Alegria

Si no se puede ir a clase de modo presencial, la radio puede llegar a casa. Se imparten los contenidos de matemáticas, de ciencias, de geografía… y actualmente en español y las 36 lenguas maternas de Bolivia, con el esfuerzo que supuso para la ONG. Hasta la fecha, 376.000 jóvenes y adultos han pasado por los programas de educación del Instituto Radiofónico Fe y Alegría (IRFA). 

Dado que los pueblos indígenas son básicamente orales, este medio es el idóneo. Personas que solo saben firmar están aprendiendo a leer y escribir en guaraní para ayudar a hacer la tarea a sus nietos. En la canoa, en el patio, mientras limpian… la persona está escuchando la radio y siguiendo los programas del IRFA.
 
Gracias a una colaboración del Gobierno de Cantabria, se implementan estas lenguas en educación radiofónica y en concreto en San Antonio de Lomerío se está desarrollando un programa técnico. 
 
Fe y Alegría es una obra de la Compañía de Jesús desde 1975. Su primer desafío es que mujeres indígenas y campesinos elaboren propuestas que les interesen para que los programas se adapten a ellos. La segunda es difundir intereses de estos pueblos. La tercera va por la política participativa en bien de toda la comunidad.
 
El enfoque de trabajo es intracultural (revitalizar la parte identitatia), intercultural y bilingüe. Cada persona con la que trabajan (entre 15 y 65 años) aporta su experiencia y la llena de contenido y de sentido. No son alumnos, son participantes. Por eso así se les llama.