La conmemoración del Día Internacional de la Educación en Decroly tiene como principal objetivo recordar a su comunidad educativa que la educación es uno de los derechos humanos esenciales, un bien público de interés general, una responsabilidad colectiva prioritaria, un instrumento para eludir la marginalidad y exclusión social de los más vulnerables, en fin, una herramienta para facilitar la igualdad de género y para combatir la pobreza en aras de un bienestar emocional y social de las personas.

20210211 E 247 III Día Internacional de la Educación en Decroly  Educantabria el XX-02-2021

 

Esta efeméride es consecuencia de una Resolución aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de 3 de diciembre de 2018, en la que se acuerda proclamar el 24 de enero de cada año Día Internacional de la Educación. La precitada Resolución tiene por finalidad concienciar del papel fundamental que la educación desempeña en la paz y el desarrollo sostenible así como vigorizar el reto que representa la consecución de los 17 objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (ODS). Destaca, de todos ellos, el número cuatro, educación de calidad: “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos”.

Decroly ha participado en este tercer aniversario de la proclamación del Día Internacional de la Educación en un contexto mediatizado por las medidas higiénico sanitarias implantadas en el centro y recogidas en su Plan de Contingencia, para detener los efectos derivados de la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2. Ha sido una celebración atípica, austera, porque su comunidad educativa: alumnos, profesores, personal no docente, padres y tutores de los estudiantes ha tenido que afrontar este curso escolar 2020-2021 un nuevo modelo de convivencia escolar, familiar y social que ha afectado al proceso de enseñanza – aprendizaje y a las actividades complementarias y extraescolares. La situación ha requerido, en distintos momentos, conciliar la formación presencial con teleformación para atender las vicisitudes de confinamiento que se han ido produciendo ocasionalmente.

El lema de esta tercera edición del Día Internacional de la Educación “Recuperar y revitalizar la educación para la generación COVID-19” ha guiado las actividades realizadas en Decroly. El equipo directivo y el claustro de profesores de este centro de Formación Profesional tienen interiorizado un mensaje muy claro: el compromiso de toda su comunidad educativa con una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos, sin dejar a nadie atrás, poniendo el foco en los escolares más vulnerables a la marginalidad y a la exclusión social; una educación facilitadora de oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida, que promueva la deseable igualdad de género entre mujeres y hombres; una educación orientada a combatir la pobreza y a evitar que nadie quede rezagado en una sociedad en la que todos debemos tener cabida, a pesar de la Covid-19.

En ese entorno educativo, y en un clima escolar caracterizado por el compromiso y apoyo de todas las partes en pos de un trabajo cooperativo, especialmente necesario en las circunstancias producidas por la Covid-19, el equipo directivo y el departamento de idiomas de Decroly, apoyado por el profesorado de los módulos integrados de contenidos y lengua inglesa y la auxiliar de conversación, Ewa Niewęgłowska, propiciaron un reducido, pero interesante repertorio de actividades en formato taller. Estas acciones tuvieron lugar en cinco sesiones entre los días 25 de enero y 5 de febrero, dentro del horario lectivo de los alumnos de primer curso de los ciclos formativos de grado superior Administración de Sistemas Informáticos en Red (ASIR), Administración y Finanzas (AyF), Asistencia a la Dirección (ADIR), Gestión de Ventas y Espacios Comerciales (GVEC) y Guía, Información y Asistencias Turística (GIAT).

La propuesta consistió en un taller sobre el Cuerpo Europeo por la Solidaridad, precedido de una conferencia de Ewa Niewęgłowska, acompañada por los profesores de cada uno de los módulos en que se desarrolló la actividad.

Tanto la disertación de la ponente como el posterior debate se realizaron en lengua inglesa y contó con una participación entusiasta de todos los asistentes. El Cuerpo Europeo por la Solidaridad es una iniciativa de la Unión Europea que ofrece oportunidades para que los jóvenes de entre 18 y 30 años participen en una experiencia de voluntariado y realicen un período de prácticas o trabajen en el sector de la solidaridad, en su propio país, en otro país de la Unión Europea o fuera de ella.

Se da la circunstancia, y así lo explicó a sus alumnos de Decroly, que Niewęgłowska, originaria de Polonia, participó en un voluntariado del Cuerpo Europeo por la Solidaridad hace unos años, eligiendo el de mayor duración, 9 meses, en España. Llevó a cabo esa iniciativa en la oficina de la asociación “Ser joven”, situada en Santander, experiencia que para ella supuso un gran desarrollo tanto personal como profesional, hasta el punto de acabar convirtiéndose en una de las coordinadoras del programa en Cantabria.

La sesión transcurrió de forma muy interactiva, los estudiantes hicieron preguntas hasta conseguir convertirse en los protagonistas de la reunión. Ewa, con una gran destreza en divulgar las oportunidades que ofrece Cuerpo Europeo por la Solidaridad, supo encandilar a sus oyentes desde el minuto uno.

Las opciones que permite el Cuerpo Europeo por la Solidaridad son muy atractivas para el público más joven y Ewa, gran conocedora del mismo, decidió empezar explicando en detalle las referidas prácticas laborales y proyectos solidarios o de voluntariado. Resultó especialmente interesante para los escolares la posibilidad de elegir el ámbito que más les pueda interesar, ente los cuales se encuentran el medio ambiente, asistencia social, inclusión social, la cultura, la creatividad, la información juvenil o incluso la educación formal. Además, el Cuerpo Europeo por la Solidaridad oferta la posibilidad de elegir país para enrolarse, bien el propio u otro de la Unión Europea o fuera de ella.

Para continuar manteniendo motivado al alumnado, Ewa completó la sesión divulgativa enumerando las atractivas condiciones que ofrece el Cuerpo Europeo por la Solidaridad: el alojamiento es gratuito, los voluntarios dispondrán de dinero de bolsillo para dietas, los costes de viaje están pagados, se ofrece seguro sanitario y, finalmente, se da soporte para continuar aprendiendo una lengua extranjera.

Con gran satisfacción, Ewa y el resto del profesorado titular de cada módulo vieron cómo la gran mayoría de los jóvenes se mostraron interesados por el programa, algo habitual en iniciativas con tantas virtudes… y algo excepcional en los tiempos que corren. Más allá del debate que se abrió, la actividad ha servido para reforzar en el alumnado la decisión, casi inconsciente, que ha tomado la sociedad con respecto a la pandemia: no quedarse parados, no dejar a nadie atrás y seguir planificando nuestra vida como si este mal sueño se fuese a terminar mañana.