Centenares de alumnos de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y de primer curso de Bachillerato de centros públicos y concertados de Cantabria, además de todos los estudiantes de Formación Profesional Básica de Decroly, se congregaron en la Sala Argenta del Palacio de Festivales para asistir al III Congreso de Valores de la asociación benéfica Buscando Sonrisas.

Decroly asiste al III Congreso de Valores de la asociacion Buscando Sonrisas

Los tutores y profesores de los ciclos formativos Servicios Administrativos (SAD), Informática y Comunicaciones (IC) e Informática de Oficina (IO) de Decroly convinieron con sus discípulos la participación de todo el alumnado de primer y segundo curso de Formación Profesional Básica (FP Básica) en el III Congreso de Valores organizado por la asociación benéfica Buscando Sonrisas. La grata experiencia vivida en las anteriores convocatorias de este Congreso era un estímulo suficiente para ilusionar a escolares y docentes de esta etapa educativa e inscribirse en la presente edición.

La expedición decroliana se sumó a esta iniciativa después de ser alentada por una representación de comprometidos jóvenes voluntarios, que contaron sus experiencias en la Asociación. Curiosamente  alguno de esos voluntarios se inscribió en Buscando Sonrisas después de asistir al II Congreso del año pasado. Su testimonio quizá sirva de acicate para que los ahora participantes en esta tercera convocatoria sigan su mismo camino. El grupo de Decroly contó con la presencia y acompañamiento de los profesionales docentes Blanca Díaz, Alfonso Diego, Jesica Martin, Adela Saiz, Fernando Noreña y Gloria Torre.

El evento fue dirigido por Azucena Valdés y en él estaban programadas tres charlas a cargo de personas conocidas a nivel nacional por su trayectoria ejemplar con un denominador común: su espíritu de superación y gran determinación para seguir adelante y no rendirse ante los obstáculos y las dificultades que la vida les deparó. 

Los tres ponentes invitados fueron Irene Villa, Theresa Zabell y Juan Postigo quienes fueron recibidos con especial interés por los asistentes al acto y relataron sus experiencias personales, indicando que, ante las desgracias que les había tocado vivir, habían respondido primero, levantándose tras la caída, y a continuación, escalando “la montaña de la vida”. Sus relatos estuvieron plagados de energía y fueron directos y enormemente emotivos e inspiradores. Su participación en esta tercera convocatoria contribuyó eficazmente a consolidar el mensaje principal que desean transmitir los organizadores de este encuentro: la importancia de superar las adversidades y cómo para ello es preciso aprender a perdonar y no quedarse enquistados en sentimientos dolorosos y negativos que no hacen más que entorpecer la consecución de las propias metas.

 

Sucintamente, sus intervenciones dejaron los siguientes testimonios: 

Juan Postigo, conocido por ser un golfista de primer nivel, explicó a la audiencia cómo gracias a su abuelo, que le enseñó a jugar al golf, hoy se puede seguir dedicando a este deporte a pesar de haber nacido con una malformación en la pierna y ha llegado a ser el primer profesional del golf que juega sin prótesis. Su mensaje: Hay que asumir y aceptar la situación que uno vive, pero con esfuerzo y constancia en el deporte se logra la recompensa de la felicidad. 

Theresa Zabell, única deportista española con dos medallas de oro olímpicas, tenía como propósito demostrar la importancia de cuidar el planeta y cómo canalizar las emociones en la derrota, ya que no siempre se gana. Su mensaje: Hay que ser fuerte en la derrota y humilde en la victoria.

Finalmente, Irene Villa narró su historia y cómo consiguió perdonar a la persona que le había destrozado la vida. Hizo mucho hincapié en que la clave de su recuperación había sido el amor de su madre y su familia, la ausencia de rencor y el gran apoyo social y cariño que había recibido de la gente. Actualmente es deportista paraolímpica de esquí y se encuentra feliz. Su mensaje: Es esencial huir del victimismo y luchar contra los contratiempos de la vida; ésta ofrece a todos momentos ingratos y difíciles, pero vivir es eso, luchar y... en ese camino no estamos solos.

Un aspecto más lúdico del programa de este III Congreso corrió a cargo de Los hermanos Zavatta y de José Bono. Los hermanos Holler y Kimberly Zavatta, del Circo Alex Zavatta, hicieron vibrar a los jóvenes estudiantes que abarrotaron la Sala Argenta del Palacio de Festivales con un número acrobático sobre patines -roller skating-. José Bono, por su parte, más conocido como “la calculadora humana”, sorprendió y dejó a toda la audiencia con la boca abierta con su capacidad y rapidez para solucionar mentalmente operaciones aritméticas básicas –sumas y multiplicaciones con varios dígitos o raíces cuadradas–.

Un papel destacado fue el protagonizado por un grupo de voluntarios de Buscando Sonrisas. Ellos expusieron los beneficios que les aporta, a nivel personal, colaborar con la Asociación. Hicieron especial hincapié en lo mucho que reciben y a modo de ejemplo, mencionaron cómo les reclaman los “abuelos” de la Residencia San Cándido y los niños ingresados en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, y de qué forma todos ellos, agradecidos, les obsequian con sus rostros iluminados cada vez que acuden a su encuentro.