El martes 26 de marzo los alumnos de primer curso del ciclo formativo de grado superior Guía, Información y Asistencias Turísticas (GIAT) realizaron una visita al Museo Etnográfico de Cantabria, en Camargo, también conocido como Casona de Velarde. Esta bonita y tradicional casona cántabra fue la antigua residencia de la familia Velarde, donde nació Don Pedro Velarde, militar que participó activamente en la sublevación de los madrileños contra la invasión francesa y es considerado héroe del 2 de mayo.

Decroly museo etnografico

Dos profesoras del Departamento de Hostelería y Turismo, Marián López y Jésica Martín, acompañaron al grupo de estudiantes de GIAT. Todos ellos tenían un gran interés en conocer la información prometida y anunciada en clase, sobre la relevante y particular etnografía de Cantabria. Unas y otros pudieron apreciar in situ las antiguas formas de vida rurales de los antepasados cántabros y conocer los oficios tradicionales practicados en los pueblos de la región durante los siglos XVIII y XIX. Ese fue uno de los objetivos de la actividad: ahondar en las raíces de Cantabria.  

Un segundo objetivo, y no menos importante, consistió en tener la oportunidad de asistir a una recepción guiada por todo el recinto y observar y aprender del trabajo y la explicación del guía del Museo. En esta ocasión el monitor de la expedición decroliana fue Aurelio Obregón Ruíz, quien demostró un conocimiento muy profundo de la materia y proporcionó un trato exquisito y acogedor al grupo, que permaneció en todo momento atento a sus explicaciones.
 
La salida al Museo Etnográfico forma parte de las actividades complementarias recomendadas al alumnado para que conozca Cantabria un poco mejor, porque la forma de vida y la etnografía es de vital importancia para entender el desarrollo y evolución de los distintos pueblos. 
 
El Museo abrió sus puertas en 1966. Tanto la finca como la vivienda en la que se encuentra situado, fueron declaradas Monumento Histórico Artístico en el año 1982 y, posteriormente, en el año 1985, Bien de Interés Cultural con categoría de
Conjunto Histórico. Actualmente se pueden ver más de 1700 piezas distintas de todo tipo y relacionadas con la forma de vida autosuficiente que los cántabros de finales del siglo XIX y principios del XX utilizaban.
 
Los estudiantes y sus profesoras acompañantes recorrieron todas las salas del Museo, incluida la dedicada exclusivamente a Velarde y a los objetos que de él se conservan. El resto de dependencias muestran todos los utensilios que utilizaban los antepasados en la vida rural cántabra, desde los aperos de labranza, a los utensilios utilizados para la matanza del “chon”, el hilado o la fabricación de mantequilla.
 
En la planta baja la delegación de Decroly pudo contemplar todas las herramientas de los oficios tradicionales que utilizaban la madera, como las de los carpinteros, serrones, cesteros y albarqueros. La parte más importante de la casa en esa época era la cocina, lugar de reunión y de producción de múltiples tareas. Allí estaban expuestos antiguos saleros, platos y cubiertos.
 
Del mismo modo, profesoras y alumnos de GIAT tuvieron acceso a todos los utensilios que se manejaban para la fabricación artesanal de mantequilla y queso, así como pan y todos los derivados del cerdo que se realizaban tras la matanza, hecho este muy habitual y frecuente en Cantabria.
 
Ya en la planta superior, junto a la escalera, estudiantes y docentes pudieron ver varios utensilios de caza como cepos y las cabezas de algunos animales disecados, además de varias herramientas emblemáticas del herrero.
 
La última dependencia visitada es un gran salón donde se exponen objetos y muebles antiguos, entre los que destaca arcones y valiosos bargueños de la época, cunas etc.
 
Acabó la visita dando un paseo por el amplio jardín exterior en el que se apreció un humilladero procedente de Mazcuerras y una construcción a modo de socarreña donde se exhiben diferentes exposiciones temporales.
 
Tanto los alumnos como las profesoras de Turismo valoraron muy positivamente la visita y quedaron fascinados con toda la información recibida y por la profesionalidad demostrada por el guía.