Natalia Cámara Costa, autora del artículo “No soy Superwoman”, ha sido la ganadora del XI Certamen Decroly Digital. Kateryna Klevan, con “Encadenados”, fue seleccionada en segundo lugar. El tercer puesto ha recaído en María José Ocampos Paradeda, creadora de “Inspiración”. El cuarto y quinto premios fueron otorgados a Fernando Herrero García y a Andrea Fernández García por sus trabajos “Ventanales en la oscuridad” y “Una cuerda demencia”, respectivamente.

Decroly premios digital

El jurado del XI Certamen Decroly Digital ha estado formado por tres profesores del departamento de Hostelería y Turismo, Pablo Álvarez; Administración y Gestión, Adela Saiz, e Informática y Comunicaciones, Nieves Marlasca. Además, por la coordinadora de Decroly Digital, Blanca Díaz, y por los dos alumnos representantes en el Consejo Escolar del Centro, Alejandro Gómez y Andrea Quintanilla. Su labor ha sido ardua y difícil. No en vano, la media de puntuaciones concedidas a cada trabajo premiado ha oscilado entre 8,63 y 8,33 puntos sobre 10, entre los artículos del primer y quinto premio.  

El pasado martes, 12 de marzo, tuvo lugar la ceremonia de entrega de reconocimientos a los premiados en este XI Certamen Decroly Digital en el Salón de Actos del centro. El evento, presidido por el director, Fco. Javier Muñiz, contó con la participación de Carmen Frechoso, técnico docente de la Unidad Técnica de Innovación y Centros Educativos de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria. La “maestra de la ceremonia” fue la estudiante de primer curso de grado superior Asistencia a la Dirección (ADIR) Mónica Bóveda. Asistió, asimismo, una representación del profesorado y la mayor parte de los sesenta y cinco alumnos que presentaron sus obras al concurso en esta edición. 
 
El Certamen Decroly Digital plantea el objetivo de fomentar la innovación comunicativa entre el alumnado. Los principios que motivaron la creación de este desafío en 2008 siguen vigentes, si no reforzados en la actualidad. Destacan, entre otros: desarrollar las competencias comunicativas básicas, fomentar la comunicación escrita, estimular la iniciativa personal y el propio criterio, potenciar la creatividad temática, promover la creatividad e innovación como áreas de mejora continua en nuestro diario quehacer profesional... Todo ello a través de un tema de libre elección con una extensión indicativa de entre 500 y 1000 palabras.
 
La ganadora del Certamen ha sido Natalia Cámara Costa, alumna de primer curso del ciclo formativo de grado superior Guía, Información y Asistencias Turísticas (GIAT) con el artículo “No soy Superwoman”. Se trata de un relato autobiográfico que describe la cotidianeidad de una mujer casada y con dos hijas que, además de sus responsabilidades de ama de casa, afirma tener un trabajo –a turnos, eso sí-, incluyendo fines de semana y festivos “cuando me tocan”.  
 
A lo largo de su escrito, respetuoso con las bases establecidas para el Certamen, Natalia cuenta cómo surgió la idea de matricularse en Decroly en Guía, Información y Asistencias Turísticas (GIAT). Explica su determinación por querer “aprender cosas nuevas, cosas que ahora me parecen muy interesantes y que a los dieciocho años no sentía que merecieran la pena dedicarles un segundo de mi vida”. Comenta, asimismo, que se considera una mujer afortunada “porque tengo un trabajo que me gusta y por el que recibo un salario digno”. Eso sí, en un arreón de sinceridad, dice que “lo que si llevo muy mal es el hecho de no ser fija”.  
 
El artículo de Natalia está repleto de anécdotas y citas referidas a su día a día a nivel familiar, laboral y formativo. En un momento concreto manifiesta ser una mujer feliz porque, además de sus múltiples tareas, “de vez en cuando tengo tiempo libre”. Es entonces cuando aprovecha “para hacer todo lo que no puedo hacer cuando voy a clase o al trabajo, como puede ser ir a la peluquería o pasear con el perro”… “y ¡cómo no!, salgo a tomarme un par de calimochos con mi marido y amigos”.  “También trato de encontrar un momento para dar una vuelta con mis hijas…”. 
 
El segundo premio fue concedido  a Kateryna Klevan, estudiante de primer curso de GIAT, también. Su artículo, “Encadenados”, narra una experiencia familiar en la que pone el foco en el uso del teléfono móvil, entre otras relacionadas con el uso de esos dispositivos por niños, jóvenes y adultos. Así, comienza su escrito con un par de frases lapidarias: “llego a casa, ahí están mis padres y mi hermana pequeña. Saludo y lo que recibo a cambio es un vaga respuesta de los tres, quienes ni siquiera despegan las caras de sus móviles”. 
 
Su discurso gira en torno al impacto de los dispositivos móviles en las personas de todas las edades. Alude, por ejemplo, a situaciones como “cada día que nos levantamos, el primer gesto es siempre mirar las novedades del teléfono, novedades que ni siquiera nos importan”. Comenta que las redes sociales son “una herramienta útil pero peligrosa”. Además, Kateryna pone el dedo en la llaga cuando lanza un mensaje que merece una seria reflexión: “habitualmente se habla del cuidado con los niños y las redes sociales, pero nadie habla de los adultos y las redes sociales quienes, a veces, incluso hacen un peor uso de ellas que los niños”.  
 
En otro orden de cosas, Kateryna sostiene con determinación el argumento: “hay que aprender, tanto jóvenes como adultos, que es importante socializar y preocuparse de los demás en la vida real, no solo interesarse y cotillear de manera virtual”.  
 
“Inspiración” es el título del trabajo presentado por María José Ocampos Paradeda, alumna de primer curso de Servicios Administrativos (SAD) de Formación Profesional Básica (FP Básica), galardonada con el tercer premio. De nuevo nos encontramos con una historia autobiográfica que emocionó a todos los asistentes al evento. Su relató giró en torno a sus históricas dificultades para expresarse y que, según describe, “siempre le ha resultado muy difícil inspirarse, nunca he sabido como felicitar en los cumpleaños o qué decir cuando me cantan cumpleaños feliz o cuando me dicen cosas bonitas”. 
 
A medida que avanza en su escrito, María José reitera un sentimiento de inseguridad a la vez de satisfacción porque las palabras fluyen poco a poco hasta ir completando su artículo. Su motivación y autoestima crece a medida que surgen las ideas y las palabras que dan forma a “Inspiración”. “Me parece algo increíble porque yo todo esto lo veía como algo imposible”. Y explica esta afirmación porque dice tener un problema con la inspiración y “porque también soy una persona muy vaga, de ahí que me hayan mandado a la FP Básica ya que según algunos profesores de mi antiguo instituto los que van a la FP Básica son unos vagos o no tienen un futuro asegurado o, bueno, eso es lo que me dijo un profesor de Sociales”.
 
Más adelante, María José manifiesta que cree que está haciendo bien el artículo. De hecho, continua, “me estoy dando cuenta que tampoco es tan difícil, incluso me atrevería a decir que me está gustando esto de escribir acerca de mi problema con la inspiración”. Antes de finalizar su relato tuvo unas palabras de reconocimiento hacia sus profesores de Decroly Ricardo, Adela y Merche por su motivación y apoyo para la realización de este escrito. Concluyó con unas frases que invitan a una seria reflexión.
 
“Y con esta “tontería” sí que he ganado, he ganado poder hacer algo que odiaba sin haberlo intentado, me refiero a inspirarme y escribir. También he descubierto que escribiendo puedo sacar mis problemas escondidos… y ¡cómo no! he aprendido que me encanta sacar conclusiones”.
 
Durante la entrega de premios, los precitados cinco estudiantes galardonados leyeron ante el auditorio sus trabajos y recibieron el diploma acreditativo y los regalos correspondientes. También recogieron su diploma los premiados con un Accésit, aquellos clasificados entre los puestos seis y diez, además de un libro sobre Cantabria cortesía de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.
 
Clausuró el Certamen Carmen Frechoso con un breve discurso en el que felicitó a los premiados, reconoció la labor e importancia educativa y social de la Formación Profesional y puso en valor este Certamen Decroly Digital por fomentar e incentivar la competencia comunicativa, clave hoy en día en el entorno profesional y, además, en el ámbito personal y social.