El programa Erasmus facilita la movilidad académica de los estudiantes y profesores de educación superior dentro de los Estados miembros de la Unión Europea

Cuatro profesores de Decroly en Alemania

Aunque la mayoría de las movilidades se realizan en el ámbito universitario, Decroly cuenta con la Carta Universitaria Erasmus y amplia experiencia en estos menesteres. Para este curso 2010 – 2011 el Organismo Autónomo Programas Educativos Europeas (OAPEE) le ha concedido varias becas encuadradas dentro del subprograma sectorial Erasmus. En este caso concreto, los profesores José Iván Gómez, Gerardo Muñiz, Pablo Garralda Rodrigo González fueron sus beneficiarios, dos de ellas para impartir docencia y otras dos para recibir formación, entre los días 13 y 17 de junio.

La institución de destino fue la Universidad de Ciencias Aplicadas de Schmalkalden. Schmalkalden (en español Esmalcalda) es una pequeña ciudad perteneciente al estado de Turingia, ubicada prácticamente en el centro geográfico de Alemania.

La fundación de la Universidad se remonta a principios del siglo pasado, en el que estuvo muy ligada a la metalurgia, industria que predominaba en la región por aquella época. Desde sus inicios gozó de una excelente reputación académica y sus técnicos e ingenieros disfrutaban de prestigio y reconocimiento incluso en los años que siguieron a la conclusión de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el aislamiento al que se vio sometida la entonces denominada República Democrática Alemana (RDA), durante el período de la Guerra Fría, provocó el cese de la actividad académica. Hubo que esperar hasta el año 1991, poco después de la caída del Muro de Berlín, para que la Universidad comenzara una nueva era, adquiriendo su actual categoría de Universidad de Ciencias Aplicadas e incorporando nuevas titulaciones de perfil técnico y empresarial. En las dos últimas décadas ha ido afianzando su reputación en el ámbito científico hasta convertirse, en la actualidad, en una de las más prestigiosas del país.

El estado ha invertido fuertes cantidades de dinero en esta universidad por el hecho de ser un símbolo de la reunificación de las dos Alemania. Y eso, se nota. Cuenta con un campus moderno y dotado de todo tipo de instalaciones, muy al “estilo americano”, como los que por desgracia nosotros conocemos sólo a través de las películas. La mayoría de los estudiantes (alrededor de 3.000) residen dentro del campus, en el que cuentan con su propio club social y organizan gran cantidad de eventos. La estancia coincidió con la celebración de los octavos “Juegos Schmaolímpicos” (Schmalympische Spiele), un divertido evento deportivo-festivo que incluye disciplinas tan exigentes como el “Bier-thlon” (pronúnciese “Biathlon”, pero téngase en cuenta que “Bier”, en alemán, significa “cerveza”).

Toda esta actividad estudiantil le confiere al campus un dinamismo que salta a la vista. También cabe resaltar su marcado carácter internacional. La universidad dispone de un Centro de Lenguas Extranjeras y un Departamento de Relaciones Internacionales (International Office), cuyo director, Joachim Bach, además de ejercer de anfitrión fue el encargado de que nuestra estancia fuera no sólo interesante sino también francamente agradable. Como nos aclaró el propio Joachim, la Universidad de Schmalkalden tiene convenios de colaboración (proyectos de investigación, intercambios de estudiantes, etc.) con universidades de los cinco continentes: desde lugares tan remotos como Namibia o Kazajstan hasta varios estados en USA, pasando por cinco universidades españolas.

El concepto de Universidad de Ciencias Aplicadas puede resultarnos desconocido, ya que no existe como tal en nuestro país. Tal vez podría establecerse una equivalencia con lo que identificamos como las áreas de investigación y desarrollo en el campo de las ingenierías. Durante nuestra estancia tuvimos también ocasión de visitar la Facultad de Informática, donde nos explicaron los distintos programas de estudio (grado y másteres de postgrado) que ofertan y nos mostraron también algunos de los proyectos de investigación en los que participan, relacionados con la robótica o el procesado de imágenes en 3D.

Una vez completada la actividad académica propiamente dicha, incluyendo el plan de trabajo con los programas para impartir y recibir docencia, Los profesores de Decroly todavía tuvieron ocasión de disfrutar de la amplia oferta cultural que brinda la región de Turingia. Además de Schmalkalden, que alcanzó su apogeo en el Renacimiento al convertirse en una de las principales sedes de la Reforma luterana, la región acoge importantes centros históricos como Weimar (capital europea de la cultura en 1999), donde vivieron Goethe y Schiller, las figuras más destacadas de la literatura alemana; Erfurt, con un casco histórico medieval magníficamente conservado y Eisenach, lugar de nacimiento de J. Sebastian Bach, con su famoso castillo de Wartburg, donde Lutero inició la traducción de la Biblia al alemán en 1521, sentando las bases de la Reforma. También, como muestra de la historia más triste de Alemania y de la barbarie nazi, a escasos kilómetros de Weimar, puede visitarse el campo de concentración de Buchenwald, en el que estuvo preso, durante la guerra, el recientemente fallecido Jorge Semprún.

Algunos estudiantes de Decroly han mostrado su interés en realizar su módulo de Formación en Centros de Trabajo (FCT), el curso que viene, en empresas de Schmalkalden.