La consejera de Educación ha inaugurado la semana cultural del colegio público ‘Virgen de la Velilla’ de Polientes, dedicada a recordar ‘Aquellas escuelas olvidadas’

Colegio público ‘Virgen de la Velilla’ de Polientes  (Valderredible)

La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, ha defendido, una vez más, la importancia de la escuela rural en Cantabria. De ahí el apoyo explícito de su departamento que, desde la anterior legislatura, ha apostado fuerte porque el alumnado de los centros rurales tenga las mismas oportunidades que el resto de estudiantes de la región. Y uno de los mejores ejemplos de ese apoyo es el colegio público ‘Virgen de la Velilla’ de Polientes (Valderredible), donde hoy Díaz Tezanos ha inaugurado una semana cultural dedicada a recordar ‘Aquellas escuelas olvidadas’.

Desde que soy consejera, ha destacado, es la tercera vez que tengo la oportunidad de estar en este colegio y desde 2003 hasta ahora “hemos mejorado en infraestructuras y en la asignación de los medios más avanzados, que son muy importantes. Pero, también hemos avanzado en programas y proyectos educativos, en más oferta educativa, como las aulas de dos años, que, sin duda contribuyen a fijar población en la zona rural”.

En la inauguración, junto a la consejera, han participado también la directora del centro, Consuelo Olea; el alcalde de Valderredible, Fernando Fernández; el director general de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz, así como otros miembros de la Corporación Local, profesorado, familias y alumnado.

Precisamente, el alcalde ha coincido en señalar que “este colegio es la auténtica joya de la corona, tanto en lo personal como en lo material”. Por eso, ha aprovechado la presencia de Rosa Eva Díaz Tezanos para “agradecer de forma expresa el extraordinario esfuerzo que la Consejería de Educación está haciendo para que las zonas periféricas de la región tengan las mismas oportunidades que el resto”, citando expresamente las aulas dos años, que el colegio tiene instaladas desde el curso 2007-2008.

El colegio ‘Virgen de la Velilla’ es, por tanto, una muestra más de lo que se hace en las escuelas rurales de Cantabria, gracias al profesorado y a las familias “que son los que día a día saben lo que es formar y educar”. Por eso, ha continuado la consejera, “es necesario que las familias os sigáis implicando en la educación de vuestros hijos e hijas”, porque todos los estudios ponen de manifiesto que el compromiso de las familias en la educación es determinante para el éxito educativo del alumnado y ese es, en definitiva, nuestro principal objetivo.

“Del pizarrín a la PDI”

Atlas, mapas, libros, material pedagógico, pupitres y hasta un pequeño pizarrín componen parte del legado que el colegio ha ido recuperando de las viejas escuelas de Rocamundo, Orbaneja del Castillo, Villota de Elines, Arenillas de Ebro, Loma Somera, Ruerrero, Susilla, Polientes, San Martín de Elines, Sobrepeña, Bustillo del Monte, Rebollar de Ebro y Villaverde de Hito. En total, trece pequeñas escuelas olvidadas, pero muy presentes en la memoria colectiva de la zona. Como veis, ha dicho la consejera, hemos pasado del pizarrín a la pizarra digital, pero son muy importantes estas iniciativas, porque nos permiten conocer el pasado para mirar el futuro. “Es necesario recoger lo mejor del pasado para aplicarlo en el presente y avanzar hacia el futuro”.

El colegio ‘Virgen de la Velilla’ no es nuevo en estos actos, ya que cada año celebra una semana cultural. El año pasado todas las actividades giraron en torno a la Astronomía. Una semana intensa para un centro pequeño, que cuenta con 68 estudiantes, 22 matriculados en Infantil y, el resto, 46, en Primaria. Pese a su tamaño, está incluido en la red de centros con escolarización temprana y dispone de servicios complementarios como comedor y transporte escolar. En la actualidad, son 12 los docentes que configuran su plantilla.

Con un PIPO desde 2004

Hay que recordar que el colegio ‘Virgen de la Velilla’ fue uno de los primeros centros de Cantabria en aplicar un Proyecto de Innovación Pedagógica y Organizativa (PIPO) para ofrecer a su alumnado más formación, actividades extraescolares y talleres y, en definitiva, más oportunidades. Este plan permite en municipios como el de Valderredible, con una población diseminada en una gran área de territorio, la socialización del alumnado, que puede convivir, jugar y desarrollar más actividades que de otra forma sería imposible realizar.

Por último, la consejera ha querido lanzar una recomendación al alumnado presente en el acto para que “aprovechen al máximo todas las oportunidades que el sistema educativo actual les ofrece”.