“Las ideas, experiencias y buenas prácticas planteadas servirán para continuar la transformación de los centros educativos de Cantabria en relación a las competencias básicas y el pensamiento lógico matemático”

La consejera de Educación junto con los directores generales de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz, y de Personal Docente, Jesús Gutiérrez Barriuso

Tras tres días de intensa actividad con ponencias magistrales, experiencias prácticas y sesiones de debate, el VII Congreso Regional de Educación ha echado definitivamente el cierre. Detrás quedan muchas horas de “trabajo, reflexión y formación compartida” y muchas aportaciones, experiencias y buenas prácticas, que servirán para continuar la transformación de los centros educativos de Cantabria, en relación al desarrollo de las competencias básicas y el pensamiento lógico matemático.

La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, ha resumido así la esencia final del VII Congreso Regional de Educación, clausurado hoy, agradeciendo a todos los docentes participantes su esfuerzo y, al tiempo, animándoles a utilizar todas esas ideas como orientación para su trabajo, “ya que la competencia profesional del profesorado es el factor más determinante de la mejora de la enseñanza y el aprendizaje y, por tanto, del éxito educativo del alumnado”.

Junto a la consejera, han estado presentes los directores generales de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz, y de Personal Docente, Jesús Gutiérrez Barriuso.

Un Congreso que ha puesto de manifiesto la necesidad de “repensar el aprendizaje de las matemáticas y su valor como instrumento para convivir y comprender el mundo”. Dos pilares éstos, ha dicho la consejera, que están presentes en los proyectos de formación de los centros y en las prácticas en el aula.

Últimas ponencias

En las horas previas a la clausura, se han desarrollado las dos últimas ponencias. La primera a cargo del asesor de matemáticas de los Servicios de Apoyo y Formación del Profesorado del Berritzegune de Bilbao, Santiago Fernández Fernández, titulada ‘La historia de las matemáticas, un diamante en bruto’. Para Fernández que los docentes conozcan la historia de las matemáticas es un valor añadido de primer orden, porque les ayuda a comprender mejor la evolución y desarrollo de los contenidos matemáticos. Para corroborar su teoría, ha presentado a sus particulares ‘magos matemáticos’, ejemplo de cómo implementar la historia de las matemáticas en el aula.

La última ponencia del VII Congreso ha sido diseñada por el profesor de la Universidad de Granada, Luis Rico, para abordar ‘La evaluación y la competencia matemática’. En ella, Rico ha hecho hincapié en la gran repercusión que tienen las evaluaciones de diagnóstico, de interés para alumnado y profesorado, pero también para las familias. Una medida que introdujo por primera vez la Ley Orgánica de Educación y que sirve para comprobar si se cumplen “las expectativas generales de aprendizaje establecidas para la enseñanza obligatoria”. En concreto, ha detallado el profesor Rico, la evaluación de la competencia matemática se centra en tareas no convencionales, tiene carácter externo y se coordina con organismo internacionales. “También --ha añadido-- es un indicador interno de la calidad del sistema educativo y del desarrollo socioeconómico del país a nivel internacional”.

Las evaluaciones en Cantabria

Al hilo de la intervención de Rico, conviene recordar que en Cantabria, la Consejería de Educación evaluó el año pasado los conocimientos prácticos en lengua y matemáticas de 9.700 alumnos de 4º de Primaria y 2º de ESO. Las pruebas valoran competencias básicas y no únicamente conocimientos. Se trata de comprobar, en dos momentos claves de la formación del alumnado, si es capaz de aplicar lo que sabe en situaciones cotidianas. Además de ésta, en 2009, se realizaron en Cantabria otras dos evaluaciones, una de carácter general avalada por el Ministerio de Educación y otra más, el informe internacional PISA.

La prueba se repetirá este año, en el mes de junio próximo, y en ella se evaluarán, además de la competencia matemática y lingüística, valoradas el curso pasado, las competencias en idioma extranjero y en el conocimiento e interacción con el mundo físico.