De esta cantidad forman parte los 217.584 euros que este año aportan conjuntamente Ministerio y Consejería, gracias a un convenio de colaboración que renuevan anualmente desde 2006

Desde el año 2004 y hasta la actualidad, la Consejería de Educación lleva invertidos 1.700.000 euros en la mejora de las infraestructuras y dotaciones de todas las bibliotecas escolares de Cantabria.

Cada año, las inversiones se han dirigido a los distintos niveles educativos, para solucionar las grandes deficiencias que poseían las bibliotecas en la mayoría de los centros. Una vez resueltos los principales problemas, las aportaciones económicas se dedican, en su mayor parte, al mantenimiento y renovación de los fondos bibliográficos.

Gracias a esas inversiones se han reformado instalaciones y creado bibliotecas de aula. Además, algunos colegios e institutos han adaptado sus bibliotecas para que puedan ser utilizadas de modo independiente al resto del centro y fuera del horario lectivo.

 Dentro de esta cantidad, se engloban los 217.584 euros que este año aportan, a partes iguales, el Ministerio de Educación y la propia Consejería, fruto de un convenio de colaboración anual para la mejora de las bibliotecas escolares de Cantabria. El acuerdo, renovado recientemente, está plasmado en un convenio marco suscrito en el año 2006.

La Consejería de Educación distribuirá los 217.584 euros entre las bibliotecas escolares correspondientes para su inversión fundamentalmente en dotaciones bibliográficas, reproducciones de audio y vídeo, y documentación en soporte informático.

Más recursos para el Plan Lector

Esta política de inversiones destinadas a mejorar la dotación y funcionamiento de las bibliotecas escolares es una más de las líneas básicas de aplicación del Plan Lector, que la Consejería de Educación desarrolla en los centros educativos para mejorar la competencia lectora del alumnado y desarrollar el hábito lector. Desde que se puso en marcha, la Consejería de Educación ha incrementado exponencialmente los recursos y programas destinados a fomentar la lectura como una destreza básica para el desarrollo personal y social del individuo.

Además, el Plan orienta a los centros, al profesorado y a las familias en la mejora de la formación del alumnado como lector competente. Para ello, se desarrollan un conjunto de estrategias, destrezas y conocimientos que mejoran la comprensión y el uso de los textos escritos.

En este entorno, las bibliotecas forman una parte clave en el proceso de adquisición de nuevos hábitos lectores, que se ve también reforzado en el currículo, en los enfoques didácticos y en la organización escolar. Incluso, entre los ejes de actuación del Plan se hace especial hincapié en el uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), así como en la formación permanente del profesorado.