La consejera de Educación ha presentado el evento que, organizado por la Fundación Marcelino Botín, se desarrollará entre el 16 y el 18 de este mes en el Palacio de Exposiciones de Santander

La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, y el presidente de la Fundación Marcelino Botín, Rafael Benjumea

La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, y el presidente de la Fundación Marcelino Botín, Rafael Benjumea, han presentado hoy el II Congreso Internacional de Inteligencia Emocional (IE), que tendrá lugar por primera vez en Cantabria, del 16 al 18 de septiembre, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander. Junto a ellos, en representación del Consistorio santanderino, la concejala de Bienestar, Isabel Gómez Barreda.


En él se darán cita alrededor de 400 profesionales de todo el mundo, que presentarán más de 200 aportaciones científicas con los avances y los nuevos retos de la IE aplicada a la educación. También se realizarán 8 conferencias plenarias de expertos internacionales en el ámbito de la IE.

Un congreso que sitúa a Cantabria “de nuevo en el foco de atención de los marcos internacionales”, y que se ocupa de un ámbito como el socioemocional, que tanto influye en la calidad educativa, ha explicado Díaz Tezanos. Una calidad, que es la apuesta fundamental de la Consejería de Educación con el desarrollo de un modelo educativo que tiene como principal objetivo “el éxito de todo el alumnado” y que pasa –ha insistido la consejera- por adquirir las competencias básicas, pero también por sentar las bases del proyecto personal y vital de todos y de cada uno de los alumnos, aspecto este último en el que la IE juega un papel primordial.

El objetivo final de este tipo de iniciativas, según el presidente de la Fundación Marcelino Botín, es “hacer que la sociedad cántabra, dentro de unos años, gracias a la educación que han recibido los niños, tenga un nivel alto de educación emocional y social, que tenga un gran bienestar y que sea muy eficiente, aportando algo fundamental, el activo más importante, algo en lo que el Gobierno de Cantabria también está empeñado”.

Oportunidad del congreso


Además, según la consejera, que ha hecho especial hincapié en la oportunidad de esta cita, “los planteamientos socioafectivos y emocionales en la formación y educación de los niños y adolescentes favorecen los aprendizajes significativos que adquieren, crean climas positivos de convivencia y, sobre todo, contribuyen a una auténtica formación integral del alumnado de Cantabria”.

De ahí, la trascendencia de este congreso, “que profundiza en la reflexión y puesta en común de las novedades para la imbricación de la competencia emocional con el resto de competencias educativas”.

De hecho, “las conclusiones que del congreso se obtengan pasarán a formar parte de propuestas curriculares necesarias para que los procesos de enseñanza-aprendizaje de nuestros alumnos y alumnas sean los más apropiados para el desenvolvimiento, la autonomía y la integración social del alumnado en un mundo cada día más cambiante”.

Más compromiso y colaboración

El congreso presentado hoy se concibe, tal y como ha explicado Díaz Tezanos, como continuación y complemento del trabajo que la Consejería de Educación y la Fundación Marcelino Botín desarrollan conjuntamente desde el año 2004 en 97 centros escolares de Cantabria, a través del proyecto de ‘Educación Responsable’. Esta experiencia de innovación educativa “prioriza la conjunción entre los aspectos emocionales, cognitivos y sociales implicados en el proceso de enseñanza-aprendizaje”.

Dentro de este proyecto global, destacan los programas Globalclassroom (Aulas Globales), que este curso desarrollan en Cantabria 10 institutos, y la experiencia piloto ‘Vyve’ (Vida y Valores en la Educación), que vincula a otros tres centros. Iniciativas, todas ellas, que ayudan al alumnado a ser autónomo, competente, responsable y solidario, y en las que participan, en estrecha colaboración con los promotores, las familias y el resto de la comunidad educativa.

Una colaboración que también ha destacado Benjumea, para quien la educación no sólo es un problema de conocimientos científicos o humanísticos, sino fundamentalmente una educación integral, que necesita el conocimiento del ser humano, es decir, la educación emocional, el conocimiento y la gestión de las propias emociones”. Una sociedad que tenga conocimientos científicos y humanísticos y, además, un dominio fundamental del ser humano es una sociedad con una “capacidad enorme de tener felicidad y bienestar, y un crecimiento social importante”.

Esta, además, va a ser una actividad formativa que la Consejería de Educación reconoce para todos los docentes de Cantabria que participen en ella.

En definitiva, ha finalizado la consejera, la educación emocional es “de vital importancia, porque subraya aspectos tan importantes como la diversidad de las personas, pero que, además, dignifica y ayuda a gestionar las emociones y los sentimientos, y enfatiza en los valores democráticos, en la empatía, en el diálogo, en la escucha y en la participación”.