La consejera del área y la presidenta de la Fundación han reeditado hoy el convenio que promociona la lectura y escritura entre el alumnado con Síndrome de Down desde edades tempranas

Rosa Eva Díaz Tezanos junto a representantes de la Asociación Síndrome de Down

Muchos centros de Cantabria cuentan entre el alumnado de sus aulas con uno o varios niños o adolescentes con Síndrome de Down. Eso demuestra, entre otras cosas, que la mayoría del alumnado con esta patología está perfectamente integrado en los colegios e institutos de la región. Aún así, las personas con este síndrome, conocido también como trisomía 21, poseen unas características físicas y mentales singulares, que afectan a sus procesos de razonamiento y desenvolvimiento escolar, y que precisan una atención más especializada.

Por eso, la Consejería de Educación, en su afán por priorizar la atención básica de las diferencias que presenta su alumnado, lleva años colaborando con la Fundación Síndrome de Down en la formación específica de los niños y jóvenes con esta patología, para favorecer su progreso escolar y personal. De hecho, hoy mismo, la consejera del área, Rosa Eva Díaz Tezanos, y la presidenta de la Fundación en Cantabria, María Victoria Troncoso, han renovado uno de los convenios que desarrollan conjuntamente para fomentar la lectura y la escritura desde edades tempranas. En el acto de la firma ha estado presente también la vicepresidenta de la Fundación, Elisa Irureta.

El convenio apoya con 20.000 euros la aplicación de un método de lectoescritura, diseñado por la Fundación, y que permite acceder a la lectura y aficionarse a ella desde las primeras edades. Además, proporciona a los docentes que atienden a este alumnado y a sus familias información actualizada de los métodos más adecuados para facilitar su aprendizaje, facilitándoles aquellos programas educativos que han demostrado mayor eficacia.

La presidenta de la Fundación ha aprovechado la firma del convenio para agradecer a la consejera su apoyo y gran labor a favor de la atención a la diversidad de todos los niños y niñas, incluidos los afectados con síndrome de Down. Un alumnado que, aunque padece una alteración en los cromosomas que precisa una atención especializada, debe estar en clase como el resto, aceptados tal y como son, pero ayudándoles a mejorar, con los apoyos necesarios. Troncoso también ha hecho referencia a la evolución espectacular de este alumnado en el ámbito educativo a lo largo de los últimos años.

La firma de hoy está precedida por un encuentro, que tuvo lugar hace algunos días, para repasar las actividades del plan de formación diseñado por la Fundación para los afectados y analizar la situación del alumnado con síndrome de Down en Educación Secundaria Obligatoria (ESO). En ella, además de Díaz Tezanos y Troncoso, también participaron el director general de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz, y la secretaria de la institución, Ana Merino.

Desde la atención temprana hasta la enseñanza obligatoria

De la misma manera, la reunión entre ambas instituciones también sirvió para estudiar la posibilidad de suscribir un nuevo convenio de colaboración, que permita amparar de forma global las actividades que la Fundación realiza con este alumnado desde edades tempranas y hasta el final de la enseñanza obligatoria.

La Fundación Síndrome de Down de Cantabria acomete una importante labor para canalizar la participación de las familias en la labor educativa y para formar al profesorado que atiende a este colectivo, con el único objetivo de mejorar las condiciones de vida de las personas con este síndrome. Además, realizan actividades de estimulación temprana, de apoyo y refuerzo en todas las etapas escolares, o en el campo de la integración laboral y en todos los ámbitos de la sociedad a los que puedan tener acceso.

Colaboración fructífera

Hay que recordar que la atención a la diversidad es la “espina dorsal” del modelo educativo que promueve la Consejería de Educación en Cantabria. Tal es así que, además del alumnado con síndrome de Down, los hiperactivos y las personas con trastornos del desarrollo o sordas, entre otros, reciben la ayuda de la administración educativa. Sólo en 2009, la Consejería de Educación destina cerca de 600.000 euros a las organizaciones que colaboran en la atención y formación de estos colectivos específicos, como es el caso de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria.

Un esfuerzo económico que va orientado a garantizar la equidad en el sistema educativo cántabro, pero no es el único. El Plan de Atención a la Diversidad (PAD) se ha generalizado en todos los centros educativos de Cantabria para facilitar la atención educativa personalizada a todo el alumnado. Destacan, dentro del PAD, los programas de apoyo y refuerzo educativo, en los que Educación invierte más de un millón de euros para atender, fuera del horario lectivo, al alumnado con dificultades de aprendizaje de 130 centros de la región.

Además, la Consejería de Educación patrocina, cada año, un Curso Básico sobre Síndrome de Down, en el que se divulgan aquellas prácticas educativas que se han demostrado eficaces en la atención de este alumnado.