Medio Ambiente ha invertido un millón de euros en el proceso de investigación e implantación de la planta y Educación ha cedido las instalaciones aledañas al centro donde está ubicada

Rosa Eva Díaz Tezanos y el consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín inaugurando en el IES ‘La Granja’ de Heras la primera planta piloto de I+D+i de tratamiento de purines de vacuno

Desde el pasado viernes funciona en Cantabria, en la finca que rodea las dependencias del Instituto de Educación Secundaria (IES) ‘La Granja’ de Heras (Medio Cudeyo), la primera planta piloto de I+D+i de tratamiento de purines de ganado vacuno. Esta misma mañana, los consejeros de Educación y Medio Ambiente, Rosa Eva Díaz Tezanos y Francisco Martín, respectivamente, han sido los encargados de inaugurar unas instalaciones, que servirán para transformar los residuos de estiércol de las explotaciones ganaderas en biogás.

Una planta que da solución política a un problema complejo, según Francisco Martín, en la que está implicado el residuo de un sector industrial como es el ganadero, muy importante para la economía de Cantabria, un contaminante que afecta a las aguas subterráneas, una fuente energética y la supervivencia económica de un sector. “Un proyecto importante en estos momentos porque –como ha explicado la consejera de Educación- materializa una alternativa adecuada para mejorar la gestión medioambiental en el sector ganadero, apostando por una energía limpia y un uso energético eficiente”. Además, “en los purines hay más de una oportunidad, la energética, pero también la de generar fertilizantes sostenibles, y la de echar una mano al sector ganadero que lo está pasando mal”, ha añadido el consejero de Medio Ambiente.

Al acto de presentación, han acudido también el rector de la Universidad de Cantabria (UC), Federico Gutiérrez-Solana, los tres investigadores, artífices de la planta, José Luis Rico y Juan Ignacio Tejero, procedentes de la UC, y Gregorio Saldeco, profesor del IES ‘La Granja, además del encargado general de la instalación piloto, Carlos Rico. Junto a ellos, los directores generales de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz; de Obras Hidráulicas y Ciclo Integral del Agua, Ana Isabel Ramos y de Ganadería, Ismael Esparza, así como el alcalde de Medio Cudeyo, Juan José Perojo, y la directora del IES ‘La Granja’, Emma Fernández Gutiérrez, entre otros.

La inauguración de esta planta piloto culmina el proceso de investigación e implantación, que comenzó en el año 2006, y en el que la Consejería de Medio Ambiente ha invertido un millón de euros. Por su parte, la Consejería de Educación ha cedido las instalaciones aledañas al centro, donde está ubicada la planta, facilitando también al profesorado implicado la dedicación total al diseño y ejecución de la misma.

Utilización en dos fases: obtención de biogás y fertilizantes ecológicos

Las instalaciones se han diseñado de forma robusta y flexible, lo que permite modificar el orden de los procesos, amortizar la planta y diversificar sus funciones. Una primera fase permite la obtención, a partir del estiércol vacuno, de biogás, una energía limpia y renovable, que favorece un uso energético más eficiente a través de una alternativa sostenible.

La importancia de este método se intensifica en Cantabria, una región que tiene 310.000 cabezas de ganado vacuno, que producen 4.700.000 toneladas de estiércol, que conllevan unas 20.800 de nitrógeno total y 8.300 de compuestos de fósforos por año. Estas cifras demuestran, según los datos aportados por José Luis Rico, que con el estiércol que se produce en Cantabria se podría obtener, mediante cogeneración, el 10% del total de la energía eléctrica que se consume en la región y, mediante ciclos combinados, hasta el 15%.

Pero la planta no sólo sirve para obtener energía, sino que, en una segunda fase, el tratamiento del estiércol permite también valorizar este residuo, obteniendo así un fertilizante estabilizado que no ocasiona problemas y elimina por completo los riesgos de contaminación. El producto resultante sirve para su reutilización e, incluso, para su vertido a cauce público.

El proceso de gestión ambiental de purines de vacuno lechero se completa con una política de reducción y minimización en origen de los mismos. Esto se consigue, tal y como ha explicado Juan Ignacio Tejero, modificando la dieta de las reses, sin alterar, en ningún momento, la calidad final de la leche producida, ni los nutrientes presentes en los excrementos para su posterior uso fertilizante.

Trece ganaderos se han sumado ya al proyecto

Francisco Martín ha agradecido la implicación de los investigadores, pero también de los trece ganaderos que han sumado sus ganaderías al proyecto “una familia que se irá incrementando en el futuro”.

“Hoy se presenta a la sociedad el fruto de un millón de euros invertidos en investigación. Ningún euro está mejor invertido que el que se gasta en investigación, porque cada euro se convierte en dos, uno en patrimonio del conocimiento, ya que ahora Cantabria sabe más que nadie en tratamiento de purines y aprovechamiento energético, y cada euro se invierte también en formar a técnicos”. Cada euro de este millón vale dos: el del conocimiento que se consigue y el de la formación de técnicos, ha insistido Martín.

Un proyecto, ha destacado también Díaz Tezanos, en el que “desde la Consejería de Educación nos sentimos plenamente implicados, y que completa las actuaciones que, como éste, otros muchos centros de la región están desarrollando para identificar y conocer cuáles son los problemas ambientales y aprender a aportar las soluciones más adecuadas, siempre respetando el entorno medioambiental”.