La consejera de Educación ha adelantado hoy que los primeros cheques-libro se entregarán a finales del mes de junio, siempre y cuando se soliciten antes del 31 de mayo

La consejera de educación junto con el director general  de coordinación y política educativa, Ramón Ruiz durante la presentación de los nuevos cheques libro

El alumnado matriculado en enseñanzas obligatorias el próximo curso recibirá un cheque-libro, que podrá canjear por libros y materiales curriculares en establecimientos autorizados.

Ésta es la principal novedad del Plan de Gratuidad de Libros y Materiales Curriculares para el curso 2009-2010, que hoy ha presentado la consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, y que beneficiará a unos 48.000 escolares desde 1º de Educación Primaria y hasta 4º de Educación Secundaria, alcanzando, por primera vez desde que se puso en marcha, a todas las enseñanzas obligatorias.

La Consejería de Educación, ha adelantado Díaz Tezanos, entregará a las familias los primeros cheques-libro, por valor de 104 euros en el caso de Primaria, y 150 en Secundaria, a finales del mes de junio, siempre y cuando soliciten la ayuda antes del 31 de este mismo mes.

Una medida en la que Educación invertirá 6.712.531 euros, en colaboración con el Ministerio de Educación, que aporta 1.080.000 euros. A lo largo de estos cuatro años, ha recordado la consejera, se ha ido incrementando paulatinamente el alumnado y, consecuentemente, la dotación económica, pasando de algo más de 8.600 estudiantes beneficiados a casi 48.000.

Con esta nueva fórmula aplicada al Plan de Gratuidad, “la Consejería de Educación perfecciona una de las políticas que más repercusión directa tiene en las familias, a la vez que cumple uno de sus objetivos prioritarios: garantizar una enseñanza obligatoria gratuita en toda su dimensión y para todo el alumnado, superando así las posibles desigualdades”.

Beneficios para todos: familias y centros educativos

Esta nueva fórmula, al tiempo que “evita que las familias tengan que adelantar el dinero para la compra de libros y materiales, con el desembolso que eso suponía en una fecha concreta del año”, simplifica el proceso y agiliza los trámites, ya que ahora no es necesario ni facilitar un numero de cuenta bancaria, ni presentar facturas, ni esperar a la resolución del proceso para recibir la ayuda.

Además, permite que las familias adelanten la compra de los libros al verano, evitando así las aglomeraciones de última hora y las colas en las librerías días antes del inicio de curso. También sirve para “liberar a los centros educativos de un trabajo administrativo añadido, en un período complicado como es el de la escolarización”.

Dónde y cuando solicitar

Las solicitudes se presentarán en la secretaría del centro donde esté matriculado el alumno para el próximo curso. En el caso del alumnado que comience Secundaria, deberá solicitar la ayuda en el instituto donde pida plaza.

Aunque el período para solicitar la ayuda estará abierto hasta el próximo 20 de noviembre, las familias que entreguen la instancia antes del 31 de mayo, obtendrán su cheque-libro a finales del mes de junio.

Se podrán beneficiar del cheque-libro todos los estudiantes que inicien nuevo curso, y los que repitan 6º de Primaria y 4º de Secundaria, los dos únicos cursos en los que el año pasado no incidió el Plan de Gratuidad, tal y como ha aclarado la consejera. “También tendrán derecho a la ayuda el alumnado que repita curso en colegios o institutos donde cambie más del 50% de los libros de texto”.

Cómo canjear el cheque-libro

Los cheques-libro se podrán canjear en todas las librerías o establecimientos autorizados para la venta de libros de texto, que están acogidos al Plan de Gratuidad. Para que las familias no tengan ninguna dificultad para identificarlos, la Consejería de Educación instalará un distintivo en todos los establecimientos adscritos.

Cada cheque-libro, ha matizado la consejera de Educación, será nominativo y tendrá un plazo de validez de cuatro meses. Junto al cheque-libro, las familias recibirán una breve guía de uso. Además, sólo se podrá cambiar por los libros de texto y materiales curriculares necesarios para el proceso de aprendizaje, con lo que la administración educativa garantiza que la ayuda se destine real e íntegramente al alumnado beneficiario.