Díaz Tezanos ha mostrado especial interés en el uso del largometraje documental ‘Un euro, 3,5 lei’ como material pedagógico parar profundizar en los procesos migratorios
El actor Carlos Iglesias acompañado por la consejera de Educación, Rosa Eva Díaz tezanos y el director nral de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz

Como buen hijo de la emigración española de los años 60, Carlos Iglesias mezcla sus vivencias infantiles con su experiencia como actor y director en el largometraje documental . No hay demasiadas diferencias entre la emigración de los españoles a la Europa rica hace más de cuatro décadas y la situación que viven los inmigrantes en nuestro país, aunque algunos se empeñen en lo contrario. Y eso es lo que tenemos que enseñar en las aulas. Ofrecer una visión distinta de los procesos migratorios y que el alumnado entienda que los que ahora son sus compañeros de pupitre, aunque no sean del mismo país, raza o religión, son muy parecidos, por no decir iguales, a sus abuelos, tíos y primos cuando emigraron a Suiza, Bélgica o Alemania.

Para eso, para enseñar al alumnado de los centros educativos de Cantabria a mirar la inmigración con otros ojos, la consejera de Educación, Díaz Tezanos, se ha interesado por el trabajo del actor y director Carlos Iglesias, autor del documental ‘Un euro, 3,5 lei’, que cierra el discurso pedagógico del largometraje ‘Un franco, 14 pesetas’. Para la consejera de Educación, la obra de Carlos Iglesias ofrece “un material cuidado, con gran riqueza artística, pero también pedagógica, que aporta una imagen mucho más real de los procesos migratorios”.

El documental, proyectado también en el VI Congreso Regional de Educación, ofrece una nueva perspectiva de la inmigración, pero centrada en el mundo contemporáneo. Para ello, Iglesias sigue el día a día de varios rumanos que viven en nuestro país, confrontando sus vivencias con las de los españoles que emigraron a la próspera Europa en los 60, dramatizadas en la película ‘Un franco, 14 pesetas’.

Rodada en Madrid y Bucarest, el filme cuenta en primera persona las peripecias de un titulado en teología, una bordadora de trajes de luces, una empleada de hogar o un trabajador de la construcción. Son sus experiencias, su esfuerzo por integrarse y su visión positiva de los españoles lo que más emociona de la cinta. De un modo ágil y entretenido, el espectador llega a la conclusión de que todos ellos, al igual que el resto de inmigrantes, son ‘rumanos de España’ y que su vida, no exenta de dificultades, es como la de cualquiera de los españoles de origen.

Implantar las medidas del Plan de Interculturalidad

Iniciativas como la que llevarán a cabo conjuntamente la Consejería de Educación y Carlos Iglesias son un complemento a las medidas ya instauradas por el Plan de Interculturalidad, hace ya cinco años.

Entonces, los escolares extranjeros no llegaban a 2.500, y hoy ya son 6.312 los alumnos inmigrantes, un 7,65 % del total, en su mayor parte hispanohablantes (59%), destacando los procedentes de Colombia (17%), Ecuador (9%) y Perú (8%). El 41% restante procede de países no hispanohablantes, mayoritariamente de Rumania (10,5%) y de Moldavia (6%). El 45% está escolarizado en Santander, seguido por Torrelavega (11%).

El I Plan de Interculturalidad se anticipó a un fenómeno creciente y ha apostado por un modelo de educación inclusivo y personalizado, que ha sabido dar respuesta a las necesidades del alumnado inmigrante, y, al tiempo, aprovechar las potencialidades y la riqueza multicultural que supone escolarizar a niños y niñas de otros países.