El programa de actividades extraescolares se desarrolla en cuatro modalidades: dos, realizadas por la Consejería, y otras dos, financiadas por ésta, pero ejecutadas por AMPAS y ayuntamientos

La consejera de Educación junto al director general de coordinación y politica educativa y el presidente de FAPA Cantabria, Juan Vilches en la presentación del programa de actividades extraescolares

De los 1.040.000 euros que la Consejería de Educación ha invertido este curso en el programa de actividades extraescolares, 800.000 sirven para financiar las actividades que desarrollan 2.500 estudiantes de 33 centros.


La consejera de Educación, Rosa Eva Díaz Tezanos, ha presentado esta mañana los pormenores de un programa que, desarrollado en colaboración con la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) Cantabria, persigue "proporcionar una oferta rica de actividades fuera del horario lectivo, que permitan incrementar la equidad y la igualdad de oportunidades, así como colaborar en la conciliación de la vida familiar y laboral, y servir de estímulo a las asociaciones de padres y madres, potenciando la colaboración de éstos con los centros educativos.

El programa de actividades extraescolares se enmarca dentro del Plan de Apertura de Centros a la Comunidad y se articula en cuatro modalidades distintas, pero complementarias. Dos de ellas, desarrolladas por la propia Consejería de Educación: una, a lo largo del año, y otra, a través de campamentos de verano. Las otras dos están financiadas por la Consejería, pero son ejecutadas por las Asociaciones de Madres y Padres (AMPAS) y por los ayuntamientos, gracias a una Orden anual de ayudas, convocadas al efecto.

La Consejería de Educación destina este curso 800.000 euros a financiar su propio programa y 100.000 para los campamentos de verano, que

este año se llevarán a cabo en Potes y Viérnoles. El resto, 140.000 euros, se reparten a razón de 65.000 y 75.000 euros, entre los ayuntamientos cántabros y las AMPAS, que presentan su propuesta a la convocatoria de ayudas. El año pasado, 24 ayuntamientos y 56 AMPAS recibieron subvenciones para realizar actividades extraescolares.


Incremento exponencial del número de centros participantes


Si bien el programa de actividades extraescolares propio de la Consejería comenzó en el curso 2003-2004 en 6 centros y con 320 alumnos, éste ya son 33 el número de centros y 2.500 los estudiantes beneficiarios.


Díaz Tezanos también ha explicado que cada centro planifica su propio programa de actividades, que desarrollan monitores titulados de tiempo libre, con formación específica realizada por la Consejería de Educación. Además, son las AMPAS las que dentro de cada centro realizan tanto la difusión del programa como la gestión de la participación del alumnado y su seguimiento.


Actividades que no se interrumpen durante las vacaciones


Las actividades extraescolares se realizan durante dos horas al día, de lunes a viernes, fuera del horario lectivo y siempre con carácter voluntario para el alumnado. Además, tal y como ha precisado la consejera de Educación, las actividades no se interrumpen durante las vacaciones, ya que los centros prestan el mismo servicio, pero en horario de mañana.


Este curso, a diferencia de años anteriores y como novedad significativa, las actividades extraescolares han comenzado en octubre y finalizarán en mayo. Hasta el curso pasado, las actividades comenzaban a partir de enero. Su duración varía entre una y dos semanas, según lo decida el propio centro, las AMPAS o el equipo de monitores.


Todas las actividades están en perfecta consonancia con el proyecto educativo de centro y se basan en temáticas muy diversas y dispares. "Hay talleres de creatividad y sostenibilidad, animación a la lectura, de recuperación de juegos populares, juegos del mundo y deportes", ha precisado Díaz Tezanos.


Se trata siempre de temas transversales "importantes para complementar el currículo escolar como educación para la paz, medio ambiente, salud o igualdad de oportunidades, favoreciendo así la educación en valores, que es uno de los pilares básicos del modelo educativo cántabro.


Seguimiento periódico


"Para informar y realizar un seguimiento del desarrollo adecuado del programa, responsables de la Consejería de Educación y de FAPA Cantabria se reúnen de forma periódica con los representantes del AMPA de cada centro educativo y con miembros del equipo directivo, así como con los monitores". Además, una vez al mes, centro, AMPAS y monitores se reúnen para evaluar y analizar las actividades, revisar los resultados y proponer las que se realizarán inmediatamente después.


De igual forma, un coordinador de la propia Consejería de Educación realiza un seguimiento de cada centro y realiza visitas regulares para asegurar el funcionamiento pleno del programa, de acuerdo con los objetivos previstos inicialmente.


Todos ellos realizan "un esfuerzo adicional y contribuyen a despertar inquietudes entre el alumnado, a reforzar sus conocimientos en algún área, a fomentar la creatividad y a desarrollar valores como la solidaridad, el apoyo mutuo y el compañerismo".


Esas reuniones periódicas sirven también para pulsar el nivel de aceptación del programa "que es altamente favorable para equipos directivos, profesorado y familia, porque refuerzan las capacidades relacionales, afectivas y psicomotrices del alumnado participante; enriquecen el dialogo entre AMPAS y centros educativos, y refuerzan de forma más lúdica aprendizajes que se han desarrollado previamente al tiempo lectivo".